sábado, 12 de julio de 2008

No estaba solo

Carla Alvarenga

¡Me atacó! Corría desesperada de ese ser maligno y despiadado. Mientras más me alejaba más sentía su presencia. No quería mirar atrás, pues huía de su aspecto repugnante, pero él no se daba por vencido en su afán de atacarme.

Podía escuchar el arrastre de sus pasos. Sin darme cuenta estaba adentro de ese oscuro y sucio edificio, corrí por las escaleras, pero en el primer piso no había nada más que la puerta de un ascensor, y su presencia aún me hostigaba. Desesperada llamé al ascensor, él cada vez más cerca, cuando abrieron las puertas entré.

Acabo de despertar, todo mi cuerpo está rígido y ausente. Me costó reconocer este cuarto de hospital, de pronto el arrastre de unos pasos me llevó a mirar la ventana. El pánico estremeció mi cuerpo. Me di cuenta que él aún estaba ahí, y no estaba solo. Cada vez caían más y más gusanos en la ventana, yo no podía hacer nada. Esta vez no podía correr.


(3er semestre - Taller de Redacción I - 2006)

2 comentarios:

Yimmi dijo...

Este cuento me trae recuerdos...
Los gusanos de la ECS... jajaja... inolvidable.

Helen Trocel dijo...

Muy bueno este relato. Por eso es que yo ya me anime y me recree mi blog xD